
Ocurre que a veces te encuentras perdida, vagando sin rumbo fijo, sin prestar atención a nada de tu alrededor porque nada despierta tu interés… Ocurre que, sin más, llegas al lugar que tanto buscabas sin saber… Ocurre que en él hay un anfitrión de esos que brillan de una manera distinta al resto, pero que se camuflan, y aparecen ante los ojos como ‘aparentemente normales’… Pero Ocurre que, si te quedas a su lado observándole no te será muy difícil percatarte de la facilidad con la que va creando a su alrededor montones de sueños, de historias, de días perpetuos, de monigotes que le saludan desde su nuevo paraíso, de guías supremos o de formas de algodón para surcar cada rincón del infinito, regalando pequeños momentos de magia, convirtiendo en canción todo lo que toca… Ocurre que hace un año ocurrió algo nuevo, y que entre mil caminos, escogiéndole no erraba el peregrino, encontrando un sitio al que llegar… Ocurre que el silencio se hizo melodía entre tanto ruido absurdo que no nos dejaba escuchar… Ocurre que me alegra muchísimo haber compartido este año contigo… Ocurre que… aquí tienes lo prometido … Y que sean muchos muchos más…